
Cada vez que las palabras “Toyota” y “revisión” se juntan, un dolor de cabeza invade a la compañía de Akio Toyoda, quien tuvo en el pasado trágicos antecedentes asociados a alfombrillas que se atascaban en los pedales, y hasta tuvo que desembolsar una importante suma de dinero.
En esa ocasión, el llamado a revisión afecta al Land Cruiser 100, en un total de 17.233 unidades comercializadas en todo el mundo, de las cuales 4.892 han sido vendidas en Europa y tan solo 343 en España.
En el caso de España, las unidades afectadas serían aquellas producidas entre los años 2002 y 2006, que tendrían una importante falla en su sistema de dirección.
La falla consiste básicamente en que, luego de un impacto en las ruedas delanteras (un socavón en la calzada, por ejemplo) podría hacer que la arandela de retención del eje de dirección se desprenda rápidamente.
Si esto sucede, y si el conductor gira el volante hasta su extremo repetidas veces, con el paso del tiempo la dirección se puede desconectar, poniendo en grave peligro la integridad del coche y sus ocupantes.